En vista de que mi compañera de blog se ha tomado sus merecidas vacaciones, y realmente se ha tomado unas BUENAS vacaciones porque ha elegido hacerlo en el viejo continente, me veo forzado a seguir adelante con esta suerte de "cosa rara".
Pero mientras me decido sobre que esciribr les dejo una especie de poema que esciribí en algún momento.




Hoy busqué raices de un árbol.
Y me di cuenta de que las raices pueden llegar a lugares impensados.
Estamos atados a cosas mas allá de lo que pensamos.
Corté las raices. Pero ¿por cuanto tiempo?
¿Como evitar que vuelvan a crecer?¿El dolor es la única alternativa?
Hoy barrí las hojas de un campo.
Y ví con mis ojos lo inutil que es querer cortar el pasto cuando este no ni siquiera está crecido.
Y es que la naturaleza es sabia. Hay cosas que (por suerte) siempre vuelven a crecer.
Y que ganas de no necesitar nunca mas la jardinería.
Y de encontrar una flor que me haga felíz.