26/5/15

¿RECUERDAN ESTE ESPACIO?

24/10/08

MI AMIGA

NO SOMOS LOS TIPICOS AMIGOS. NUNCA SALIMOS JUNTOS. NOS NOS GUSTA LA MISMA MUSICA.
NI LOS MISMOS AUTORES.
NOS PUTIAMOS Y ODIAMOS LARGAMENTE.
PERO AL FINAL SIEMPRE VOLVEMOS A JUNTARNOS.
PODEMOS PASAR HORAS SIN HABLAR, SIMPLEMENTE CONTEMPLANDO EL VACIO.
PREFERIMOS PASARNOS UNA NOCHE ESCRIBIENDO Y PENSANDO EN PROYECTOS, EN VEZ DE SALIR A BAILAR.
ME CUESTA ADMITIRLO, PERO LA QUIERO,CON TODA SUS BOLUDECES Y CAPRICHOS. CON TODOS SUS DESVARIOS, CON TODAS SUS EXCENTRICIDADES, CON TODO.
SEGUN ELLA YO SOY SU CREACIÓN, PERO EN MI OPINION CREO Q ME LA CRUCE EN UNA ETAPA MUY EXTRAÑA DE MI SER.
SOLO SE QUE TE QUIERO, TE ODIO(YA Q ODIAR ES AMAR INTENSAMENTE), Y TE RECUERDO TODO EL TIEMPO(RECORDAR: PASAR POR EL CORAZÓN)

13/7/08

CARTA A LOS DIRECTORES DE LOS ASILOS DE LOCOS:


Señores:


Las leyes, las costumbres, les conceden el derecho de medir el espíritu. Esta jurisdicción soberana y terrible, ustedes la ejercen con su entendimiento. No nos hagan reír. La credulidad de los pueblos civilizados, de los especialistas, de los gobernantes, reviste a la psiquiatría de inexplicables luces sobrenaturales. La profesión que ustedes ejercen está juzgada de antemano. No pensamos discutir aquí el valor de esa ciencia, ni la dudosa realidad de las enfermedades mentales. Pero por cada cien pretendidas patogenias, donde se desencadena la confusión de la materia y del espíritu, por cada cien clasificaciones donde las más vagas son también las únicas utilizables, ¿cuántas nobles tentativas se han hecho para acercarse al mundo cerebral en el que viven todos aquellos que ustedes han encerrado?


¿Cuántos de ustedes, por ejemplo, consideran que el sueño del demente precoz o las imágenes que lo acosan, son algo más que una ensalada de palabras?


No nos sorprende ver hasta qué punto ustedes están por debajo de una tarea para la que sólo hay muy pocos predestinados. Pero nos rebelamos contra el derecho concedido a ciertos hombres -incapacitados o no- de dar por terminadas sus investigaciones en el campo del espíritu con un veredicto de encarcelamiento perpetuo. ¡Y qué encarcelamiento! Se sabe -nunca se sabrá lo suficiente- que los asilos, lejos de ser “asilos”, son cárceles horrendas donde los recluidos proveen mano de obra gratuita y cómoda, y donde la brutalidad es norma. Y ustedes toleran todo esto. El hospicio de alienados, bajo el amparo de la ciencia y de la justicia, es comparable a los cuarteles, a las cárceles, a los penales. No nos referimos aquí a las internaciones arbitrarias, para evitarles la molestia de un fácil desmentido. Afirmamos que gran parte de sus internados -completamente locos según la definición oficial- están también recluídos arbitrariamente. Y no podemos admitir que se impida el libre desenvolvimiento de un delirio, tan legitimo y lógico como cualquier otra serie de ideas y de actos humanos. La represión de las reacciones antisociales es tan quimérica como inaceptable en principio. Todos los actos individuales son antisociales. Los locos son las víctimas individuales por excelencia de la dictadura social. Y en nombre de esa individualidad, que es patrimonio del hombre, reclamamos la libertad de esos galeotes de la sensibilidad, ya que no está dentro de las facultades de la ley el condenar a encierro a todos aquellos que piensan y obran.


Sin insistir en el carácter verdaderamente genial de las manifestaciones de ciertos locos, en la medida de nuestra aptitud para estimarlas, afirmamos la legitimidad absoluta de su concepción de la realidad y de todos los actos que de ella se derivan. Esperamos que mañana por la mañana, a la hora de la visita médica, recuerden esto, cuando traten de conversar sin léxico con esos hombres sobre los cuales, reconózcanlo, sólo tienen la superioridad que da la fuerza.
A. ARTAUD


''Yo escribo este manifiesto para mostrar que pueden ejecutarse
juntas las acciones opuestas, en una sola y fresca respiración; yo
estoy en contra de la acción; a favor de la continua contradicción, y
también de la afirmación, no estoy ni en favor ni en contra y no lo
explico porque odio el sentido común.''

8/6/08

EL CLOWN



BREVE HISTORIA DEL CLOWN



El clown existe desde hace miles de años en todas las culturas de Oriente y Occidente. Se dice que un clown enano actuaba ya como bufón en la corte del Faraón Dadkeri-Assi durante la Quinta Dinasta Egipcia sobre el año 2500 A.C. y en China los bufones actuaban desde 1818 A.C.Los bufones de la corte solían gozar de una libertad mayor que la del resto del pueblo. Eran los únicos que podían ejercer la crítica y expresarse contra las reglas sociales y del gobierno. A menudo sus intervenciones podían influir y cambiar el rumbo de los acontecimientos.
Cuentan que en el año 300 A.C. el bufón Yu Sze fue el único que se atrevió a criticar y evitar así el plan del emperador Chino Shih Huang-Ti de pintar la gran muralla. De haberlo hecho hubiese aumentado el número de trabajadores que morían de cansancio durante su construcción. Yu Sze es recordado hoy en China como un héroe nacional.Uno de los más famosos bufones de las cortes Europeas fue Nasir Ed Din. Un día el rey se vio en el espejo y triste por lo viejo que se veía empezó a llorar. Los miembros de la corte pensaron que lo mejor que podían hacer era también llorar. Cuando el rey paró de llorar todos pararon, excepto Nasir Ed Din. Cuando el rey le pregunto a Nasir porque el continuaba llorando, el respondió, “Señor, tu te has visto a ti mismo en el espejo solo por un momento y has empezado a llorar. Yo te veo todo el tiempo”.Cuando Cortés conquistó la Nación Azteca, descubrió que en la Corte de Moctezuma había bufones parecidos a los europeos. Cortés llevó al Papa Clemente VII en su vuelta, clowns enanos y bufones jorobados. La antropóloga Anne Chapman habla de un personaje cómico del ritual del Hain de los Onas en Tierra del Fuego. Un caricaturesco panzón de máscara blanca y largos cuernos que era el único que podía desafiar y burlarse libremente de la poderosa y temida diosa Xalpén. En Italia en el siglo XVI se desarrolló La Comedia del Arte que rápidamente dominó el panorama teatral Europeo. Existían muchos personajes cómicos, divididos en amos y sirvientes. Había tres tipos de sirvientes comicos: El Zany primero, el Zany segundo (ambos hombres) y la Fantesca (mujer). El Zany primero se caracterizaba por ser astuto e ingenioso y a menudo conspiraba contra el amo. El Zany segundo actuaba el rol del tonto que estaba enmarañado en los planes del Zany primero y la mayoría de las veces era víctima de sus diabluras. La Fantesca era una sirvienta (interpretada por una actriz) que habitualmente quería participar en los planes y provocaba una historia romántica.El famoso personaje de Arlequino empezó como segundo Zany y victima de Brighella (jefe de los zannis y Arlequino) Los actores representaron gradualmente a Arlequino cada vez mas elegante y astuto hasta que el eventualmente usurpo la posición de Brighella. En la Pantomima Inglesa, un estilo de teatro basado en la Comedia del Arte, John Rich completo la evolución del Arlequino convirtiéndolo en protagónico. Así fue que aparecieron nuevos personajes que fueron asumiendo la posición de victima idiota de Arlequino. Uno de ellos fue el clown de carablanca. Durante el reinado de la reina Elizabeth el clown también ocupó un lugar muy importante en el arte de la época. Shakespeare era el escritor de obras para la compañía teatral “Lord Chandler’s Men”. De los 26 principales actores de la compañía dos eran clown: William Kemp y Richard Armin. Kemp se convirtió en una estrella, hasta tal punto que fue dueño de una parte de la compañía y del Globe Theatre. Interpretaba a un campesino estúpido que chocaba y tropezaba con todo (estilo que más tarde sería conocido como Augusto). Armin escribió una de las primeras historias del clown, un libro sobre famosos bufones de corte. El estilo de las obras de Shakespeare cambió cuando Armin reemplazó a Kemp, es conocido que las hacía a la medida de las habilidades y estilo de sus clowns. Los eruditos creen que parte de los guiones existentes eran improvisaciones de los clowns que después de probar ante el público pasaban a formar parte de los guiones.
Philip Astley es considerado el primer clown de circo. Creó lo que se ha considerado el primer circo, en Inglaterra en 1768. Fue también el creador de la primera actuación de clown de circo, llamada “Billy Buttons” o “Tailor’s Ride To Brendford” basada en la historia de un sastre e inepto jinete. Como productor circense Astley contrató a otros clowns para que hicieran la rutina “Billy Buttons”, rutina que se convirtió en tradicional en todos los circos durante un siglo.Joseph Grimaldi (1778-1837) fue exclusivamente un clown teatral. Es considerado el padre del clown moderno porque él fue quien elevó el clown de Cara Blanca al papel de protagonista reemplazando a Arlequino. Grimaldi se destacó en la creación de efectos especiales, escenas de persecución y canciones.A mediados del siglo diecinueve, antes de la invención del fonógrafo y la radio, canciones populares eran propagadas por toda América por clowns cantantes que vendían hojas con las letras y música después del show. Estos clowns jugaron un importante papel en la cultura musical americana.
La historia del clown es una historia de creatividad, cambios y evolución y más allá de las diferencias que tuvo en distintas épocas y sociedades siempre logró su objetivo: llegar al alma del público.

24/5/08

PoesÍa IncreÍblemenTe VanguarDista de Jimena Boratto

EL HOMBRE COMESTIBLE

Las frutillas son rojas
El cielo es celeste
Tus ojos son como dos
Deliciosas frutillas celestes
¿Me convidas?
Cuando te miro
Mi baba se resbala
Tu pelo es azul
Como tus ojos celestes
Tu boca es rosada
Y te quedan preciosos los lentes!
Tus pecas amarillas
Te cubren toda la frente,
¡Y qué más fosforescente
que el brillo de tus dientes!

16/4/08

Decimos NO?


Decimos no...

Siglo XXI... y la conciencia es sólo el impulso artificial que queda en el espacio entre máquina y máquina. Las acciones se convierten en un eco de una ‘’ideal’’, así como las palabras, que cada vez describen pensamientos más estrechos. Se prende la radio: unas voces siguen el hilo de cosas que entretienen, atrapan y distraen la conciencia que es temida por el hombre. La comunicación es un monosílabo no original, y el ser humano se adapta al vacío de las máquinas, y del consumo por el consumo, volviéndose infantil. Ya nada le importa. Da todo por un segundo de pseudo- satisfacción, y luego por otro más cuando el primero culmina. La inquietud surge de su incipiente insatisfacción. Cree tan sólo en lo que ya está construido, y la comodidad es su religión. La inconsciencia generalizada es producto del desconocimiento de la propia conciencia individual, relegándola a un plano inferior al de la colectiva. Así se logra escapar de aquella subjetiva prisión, que es la conciencia íntima y fatal del conocimiento del ser, y la duda del por qué ser. Y eso provoca que el individuo, en este siglo, deje de ser individuo para atarse a lo mecánico, y vivir en la ignorancia de su condición lamentable.

Y nosotros, los conscientes de la inconsciencia nuestra, a nosotros, ¿qué nos queda? Llevamos el peso de la conciencia demasiado clara, y por eso sentimos aversión a lo colectivo, y a quienes carecen de la misma.

¿Decir no a aquello que es simple, vulgar, colectivo, mecanizado, social?
Sería como encerrarnos en una negación, y vivir en una oposición cada vez más estrecha, de paredes cerrándose. Yo propongo decir mil veces sí, siendo conscientes de la inconsciencia, sólo para disfrutar de la distensión que la misma ofrece; y entregarse a toda variante de vida creando en cada monotonía algo nuevo, y explorando e inventando en lo ordinario algo sublime, que los inconscientes no saben ver. Entreguémonos a la fantasía de un siglo vacío e insaciable, a las máquinas, al silencio interrumpido, a la carencia de creatividad, como hedonistas que se entregan al dolor para disfrutar de él también, en vez de encerrarnos en un ‘’no’’ rotundo a la vida. Pero esto sin perder la divina personalidad, y la tan nombrada conciencia íntima, que ya se ocupará de negar otras cosas.

4/4/08

Poema Dadaísta

NONSENSE

La roca se curva
Sobre los valles trasparentes
Donde habitan las almas
Incoloras de quienes
Han dejado sobre las sábanas
Un rastro de dulzura.
Hay un ave que todo lo sabe
Y se mece entre las copas
Azules de algún árbol enterrado entre las flores.
La perspectiva se ahonda
En los lugares desiertos
Y cae sobre un santiamén
De deliciosos insectos verdes.
La noche resbala entre pinos
Suspirando otra vez
Por la pérdida de un diamante.
Los enanos pasean desprovistos
De sombra entre acantilados
Que cortan con sus garras
Nidos de buitres inmensos
Esperando la sola transición
De un hecho a un espasmo
Transversalmente insólito.
¡Rico atardecer de pimienta!
El rey bonachón se sienta
Sobre un trono de matas
Y las espinas se encuentran
Con su manto dorado
De caracoles angustiados.
Los súbditos vuelan
Bajo la sombra de un sauce
Y giran como atontados
Con eterna parsimonia.
No hay pueblo
En las cercanías.
La abeja reina se pudre
Entre las celdas de miel;
Pronto descansará en el lecho
Mortuorio con una langosta.

Un coro de viejos rotos
Por espejos se balancea
En los confines marchitos
De una playa cubierta
Por helechos y mugre
De cientos de ovejas.
Hay paz? Hay paz?
Gritan las aves desafinando
Y el coro de ancianos
Largamente les pega.
¡Rico atardecer de pimienta
Estropeada por los gérmenes
de una legión de estornudos
!

23/3/08

ACLARACIÓN IMPORTANTE: La historia de Helfat el duende surge de una creación colectiva de los dueños de este blog, es decir: Ciclotímico incurable, Nina Blau y Diocap.


LA TRISTE HISTORIA DE HELFAT EL DUENDE



En la profundidad de una cloaca, Helfat, el duende, cosechaba sus últimos frutos. Eran esos mismos que había cultivado desde mucho tiempo atrás, esos que lo transportaban a la melancolía de una vida anterior, en la que ser duende era otra cosa.


Disfrutaba un instante la inmersión en la memoria, un segundo en que volvía a contemplar el verde de las praderas, la pureza de un mundo que enseguida se esfumaba, cuando los vapores espesos del excremento y la basura volvían a inundar sus pulmones… El agridulce despertar entre la mierda.


En búsqueda de un alivio y/o un escape a esa taimada realidad sumerge con la cuchara unos pétalos y consume su infusión. Un solo trago y su mente dejaría la prisión de su cráneo para proyectarse a la vida de ese personaje tantas veces antes creado, el de Facundo, quizás el ser más normal que alguna vez haya habitado la Tierra. Facundo sería un niño feliz, algo mal criado, uno de esos pequeños seres que pueblan los jardines de infantes dejando huellas en el barro y sonriendo, riendo quizás excesivamente de hechos que solían serle indiferentes al propio Helfat, y que en su condición de duende vagabundo jamás le arrancarían una sonrisa. Excepto quizás aquellas noches en que salía a decapitar alcachofas. Esas noches se autodenominaba ‘’chupacabras’’, y salía con su traje dejando a su paso un surco por culpa de la tripa.


Pero de pronto un ruido hace volver en sí a Helfast, ya el hecho de crear un personaje dentro de otro lo perturbaba demasiado. Lo sumía en una sensación de extrañeza que lo dejaba casi congelado.


Evidentemente los pétalos ya no venían como antes…


Entonces decidió que era el momento de actuar: tomó una bolsita de su cartera de piel humana y esparció su contenido sobre una mesita de cristal. Luego tomó de su bolsillo un pequeño tubito de plástico y contempló con la mirada perdida las tres líneas blancas que lograrían otorgarle lo que nada más podía. Se colocó el tubo en la narina derecha e inhaló el polvo mágico, mientras su gusto amargo se alojaba en su garganta y sentía adormecerse su lengua y sus labios. Una pequeña dosis de instantáneo bienestar…


Para completar el placer calentó la cuchara y previa colocación de la mariposa inyectó una buena dosis de ‘’agua bendita’’ sumergiéndose nuevamente en sus praderas. Era indudable que ese era su lugar, no importaba si debía perder la cabeza para llegar allí.


Cabeza que extrañamente había tomado un leve tono azulado, producto tal vez de tanta sustancia metida en su cuerpo o simplemente de la iluminación del lugar.


Sintió lástima de sí mismo: se vio sumido en las cloacas de su desesperación, entre los quehaceres de una vida corrompida y malgastada, intentando alimentar con sustancias los engranajes oxidados de su fábrica de ilusiones, abandonada por el tiempo y la miseria. Entonces la vio: la dulce y deliciosa punta; el sensual latigazo al tocar la piel. Avergonzado de sus pensamientos, se colocó el silicio y comenzó el martirio… El dolor como de cientos de alfileres atravesando su piel lo calmaría, lo retrotraería a la normalidad de los duendes, a lo que la sociedad lo obligaba a hacer.


Momento ese en que la disyuntiva se planteaba sola:



¿Vivir o morir?



La magia en la que había creído por décadas ya no parecía la misma, los hechizos habían perdido el color que una vez tenían, al mismo tiempo que su existencia se decoloraba junto con su fe… La muerte lo observaba reflejada en la afilada hoja de metal que sostenía en su mano; le hacía un guiño con sus propios ojos y le prometía esa cuchilla el descanso que tanto añoraba, pero sin embargo un boicot sucedió en la escritura y los Pitufos a golpe de hacha descuartizaron al moribundo duende.


Y ese fue el fin de Helfats y el comienzo de una nueva era.